La Astrología es una ciencia que reconoce y construye un significado de los eventos celestes y de las constelaciones, basándose en la interpretación de su correlación con los sucesos terrenales; este paralelismo es usado como método de Adivinación. Además de la Astrología occidental, que ahora es común en Europa y América, la Astrología china y la hindú​ o védica también se han vuelto populares en estos continentes.

Tabla de AstrologíaLa Astrología occidental tiene sus orígenes en Babilonia y en el Antiguo Egipto. En la Astrología moderna occidental son reconocibles las bases y principios de interpretación así como también los cálculos heredados de la Astrología helenística que a su vez los heredó de la grecoegipcia de Alejandría. Es a partir de ese entonces que surge la Astronomía como un sistema de observación y detección matemática del cielo libre de interpretaciones, manteniéndose durante mucho tiempo como una ciencia auxiliar de la Astrología.

La Astrología tiene en Europa una historia accidentada. Fue atacada y marginada después de la elevación del Cristianismo como la Religión de estado del imperio romano. Pero en las postrimerías de la Edad Media recuperó su reputación, y desde el Renacimiento hasta el siglo XVII fue aceptada como una ciencia. Sin embargo, y a raíz de la Ilustración, perdió credibilidad entre la Academia. Desde 1900 surgió un nuevo interés en la astrología y desde 1960, gracias al movimiento de la Nueva era que apareció en el hemisferio occidental, recuperó su popularidad.

Historia

El observarorio Caracol en la antigua ciudad de Chichén Itzá en México

El observatorio Caracol en la antigua ciudad de Chichén Itzá en México. Una escalera de caracol situada en el interior, y que semeja una especie de caparazón, conduce a distintas ventanas que se encuentran orientadas hacia la posición que ocupan los distintos planetas del firmamento en diferentes épocas del año

Muchas culturas, como la hindú,​ la china, la maya y otras más, le han atribuido importancia a los eventos astronómicos por lo que desarrollaron elaborados sistemas para predecir los eventos terrestres basándose en las observaciones de la bóveda celeste. En Occidente, la Astrología muy a menudo consiste en un sistema de horóscopos —diagrama que representa al cielo en el momento de algún evento—, y en la interpretación o lectura de la carta astral —gráfico que representa al firmamento en el momento del nacimiento de una persona—, lo que les permite a la mayoría de las personas que la practican de oficio comprender el pasado, conocer el presente y predecir el futuro, buscando así explicar las características de la personalidad de alguien basándose en las posiciones del Sol, la Luna y otros cuerpos celestes.

Parte de una tablilla circular de arcilla con un planisferio celeste de las constelaciones

Parte de una tablilla circular de arcilla con un planisferio celeste de las constelaciones. En el reverso no hay nada escrito. Restaurada a partir de fragmentos. Encontrada en la Biblioteca de Asurbanipal de la antigua Nínive, actual Kuyunkij. Periodo neoasirio. Museo Británico, Londres, Inglaterra

Se estima que la Astrología existe desde por lo menos el segundo milenio antes de nuestra era y sus raíces parecen ser los calendarios agrícolas que se utilizaban para predecir los cambios estacionales y para interpretar los ciclos celestes como señales de comunicación divina. Una forma de Astrología se practicaba durante la primera dinastía mesopotámica (1950-1651 a. C). La Astrología china se desarrolló durante la dinastía Zhou (1046-256 a. C). Después del 332 a. C. la Astrología helenística se mezcló con la Astrología decánica de origen egipcio, concretamente de Alejandría, creando lo que se conoce como el Horóscopo astrológico. La conquista de Asia Menor por Alejandro Magno permitió la propagación de la Astrología a las antiguas Grecia y Roma. En esta última, la Astrología fue asociada con la «sabiduría caldea». Después de la conquista de Alejandría por parte de los musulmanes, en el siglo VII, la Astrología fue estudiada por la erudición islámica, quienes tradujeron los textos helenísticos al árabe preclásico y al persa medio. Durante el siglo XII los textos árabes fueron importados a Europa y traducidos al latín, lo que ayudó a iniciar el Renacimiento europeo cuando astrónomos como Galileo Galilei (1564-1642), Tycho Brahe (1546-1601) y Johannes Kepler (1571-1630); fungían como astrólogos de las respectivas cortes reales de sus países. En la literatura renacentista aparecen referencias astrológicas en las obras de poetas como Dante Alighieri (1265-1321) y Geoffrey Chaucer (1343-1400) y de dramaturgos como Lope de Vega (1562-1635), Christopher Marlowe (1564-1593), William Shakespeare (1564-1616) y Pedro Calderón de la Barca (1600-1681).

A lo largo de su historia, la Astrología fue aceptada en los contextos políticos y académicos como una tradición erudita y era parte integral de otros estudios como la Astronomía, la Alquimia, la Meteorología y la Medicina. Hacia el final del siglo XVII, nuevos conceptos como el heliocentrismo de la Astronomía y la mecánica newtoniana de la Física, pusieron en duda los fundamentos de la Astrología, de manera que la misma fue perdiendo su posición académica y teórica, y con ello la creencia común en ella se ha ido reduciendo en gran medida.

Antigüedad

Los zigurat o atalayas se construían en forma de pirámides gigantescas

Los zigurat o atalayas se construían en forma de pirámides gigantescas; los de Babilonia, Uruk y Ur medían más de ochenta metros. Desde ellos les vigías de Caldea podían otear gran parte del horizonte y también trazar el movimiento planetario con gran exactitud. En la foto el Zigurat de Ur, ubicado junto a las ruinas de la antigua ciudad sumeria de Ur, en el actual Irak

La Astrología, en su acepción más amplia, es la búsqueda de la lógica o el sentido del cielo.​ Las primeras evidencias de esta búsqueda datan desde hace 25 000 años y consisten en marcas en huesos y en paredes de cuevas que demuestran que los ciclos lunares habían sido estudiados por los seres humanos en un intento consciente para medir, registrar y predecir los cambios estacionales. Este fue el primer paso para registrar la influencia de la Luna sobre las mareas y los ríos; y un primer paso para la creación de un calendario común a estos dos tipos de influencias. Los problemas agrícolas se resolvieron con el aumento de los conocimientos de los momentos en los que las constelaciones aparecen durante las diferentes estaciones del año, lo que permitió relacionar la presentación en el cielo de ciertos grupos de estrellas con las inundaciones anuales o los momentos estacionales propicios para ciertas actividades. Ya para el tercer milenio antes de Cristo, varias civilizaciones tenían un sofisticado conocimiento de los ciclos celestes que usaron para orientar los templos de tal manera que quedasen alineados con el orto helíaco de las estrellas.

Parte superior de una tablilla de arcilla, faltan el principio del anverso y el final del reverso

Parte superior de una tablilla de arcilla, faltan el principio del anverso y el final del reverso. Contiene pronósticos astrológicos. Es copia de la llamada Tablilla de Venus de Ammisaduqa, del periodo neoasirio. Museo británico

Hay evidencias dispersas que sugieren que las inmemoriales y conocidas referencias astrológicas son copias de textos aún más ancestrales escritos durante la antigüedad. Existen reportes realizados durante el reinado del rey Sargón I de Acad (2334-2279 a. C.) que dicen que la Tablilla de Venus de Ammisaduqa fue recopilada en Babilonia aproximadamente en el año 1700 a. C.​ Una serie de rollos, los textos de los tiempos del Antiguo Testamento (alemán: Texte aus der umwelt des Alten Testaments), documenta el uso temprano de la Astrología electiva, dubitativamente atribuido al gobierno de Gudea de Lagash (c. 2144-2124 a. C.), en el que se describe cómo las deidades le revelaron en sueños cuáles constelaciones le serían más favorables para construir su planeado templo.​ Sin embargo, existe controversia sobre si realmente estos rollos registran fielmente los hechos o si simplemente fueron atribuidos a eses gobernantes en épocas posteriores. La evidencia más remota e indiscutible del uso de la Astrología como un sistema integrado de conocimiento es, por lo tanto, la que se le atribuye a los registros de la primera dinastía mesopotámica (1950-1651 a. C). Esta Astrología tenía cierto paralelismo con la helenística —conocida hoy como Astrología occidental—, incluyendo al Zodiaco, un punto vernal cerca a los 9° de Aries, el aspecto trígono, las exaltaciones planetarias y las doce divisiones de 30° cada una (dodecatemoria).​ No obstante, Babilonia consideró los eventos celestes como posibles señales más que como causas de eventos físicos.​

El sistema astrológico chino fue confeccionado durante la dinastía Zhou (1046-256 a. C.) y prosperó durante la dinastía Han (siglos ii a. C. al ii d. C). En este sistema todos los elementos conocidos en la tradición china: la doctrina del Yin y el Yang, la teoría de los cinco elementos, el Cielo y la Tierra, la moral confuciana; fueron unidos para formalizar los principios filosóficos de la Medicina tradicional china, el Feng shui (que en la antigua china era una especie de Geomancia), la Astrología y la Alquimia chinas.​

 

Egipto helenístico

En el siglo xvii, el poeta y dramaturgo español Lope de Vega (1562-1635), quien poseía un conocimiento profundo de astronomía, escribió obras de teatro en las que ridiculiza a la astrología llevándola al absurdo en su novela pastorilLa Arcadia (1598), y en su novela corta Guzmán el Bravo(1624) concluye que las estrellas fueron creadas para el hombre y no éste para aquellas.​ Pedro Calderón de la Barca (1600-1681), escribió la comedia Astrólogo fingido (1641), cuya trama fue tomada prestada por el dramaturgo francés Thomas Corneille (1625-1709) para su novela homónima titulada en francés Feint astrologue (1651).​

El zodiaco de Dendera, eclipse solar del 7 de marzo del 51 a. C.

El Zodiaco de Dendera, eclipse solar del 7 de marzo del 51 a. C. Museo del Louvre; París, Francia

Tras la ocupación de Alejandro Magno en el 332 a. C., la cultura en Egipto pasó a ser helenística. Tras su conquista éste funda la ciudad de Alejandría, convirtiéndose en el lugar en donde la Astrología babilónica se mezcló con la Astrología decánica egipcia y generó la Astrología horoscópica. Esta última abarcaba al Zodiaco babilónico con su sistema de exaltaciones planetarias, a las triplicidades de los signos y a la importancia de los eclipses. Se utilizó el concepto egipcio de dividir el zodiaco en treinta y seis decanatos de diez grados cada uno, con énfasis en el decanato ascendente y el sistema griego de las deidades planetarias, signo solar y los cuatro elementos.​ Los textos del siglo II a. C. predecían las posiciones de los planetas en los signos del Zodiaco en el momento de la salida de algunos decanatos, particularmente Sotis,​ Diosa de la estrella Sirius. El Tetrabiblos, obra del astrólogo, astrónomo, químico, geógrafo y matemático Claudio Ptolomeo (90 o 100-168 o 170 a. C) quien vivió en Alejandría; se configuró como la base de la Astrología occidental y fue considerada obra de referencia para la escritura astrológica durante más de mil años.​ Durante el siglo I a. C. el Zodiaco de Dendera compartió con la Astrología babilónica dos signos: Libra y Escorpio. En el 525 a. C., Egipto fue conquistado por los pueblos persas.​

 

Grecia y Roma

La conquista de Asia Menor por Alejandro Magno, expuso a los pueblos griegos a las ideas provenientes de Siria, Babilonia, Persia y Asia Central.​ Alrededor del 280 a. C., Beroso el Caldeo, sacerdote de Bel en Babilonia, se trasladó a la isla griega de Cos para enseñar la Astrología de la cultura babilónica.​ Para el siglo I a. C., existían dos variedades de Astrología; la que usaba horóscopos para describir el pasado, presente y futuro; y la Astrología teúrgica que hacía hincapié en la ascensión del alma hacia las estrellas.​ La influencia griega cumplió una función crucial en la transmisión de la teoría astrológica a Roma.​

Moneda de Augusto emperador entre 27 a. C. y 14 d. C. AV Áureo

Augusto emperador entre 27 a. C. y 14 d. C. AV Áureo (7.74 g, 6h.) Casa de la moneda de Pérgamo acuñada en el 19 d. C. Anverso: AVGVSTVS, cabeza desnuda derecha; reverso: SIGNIS superior, RECEPTIS inferior, capricornio derecha. Según Suetonio, el césar Augusto era capricorniano. Tanto confiaba en la Astrología que publicó su Horóscopo e hizo acuñar monedas de plata y oro con la representación de su signo zodiacal

En astronomía, una esfera armilar, conocida también con el nombre de astrolabio esférico, es un modelo de la esfera celeste utilizada para mostrar el movimiento aparente de las estrellas alrededor de la Tierra o del Sol

En Astronomía, una esfera armilar, conocida también con el nombre de astrolabio esférico, es un modelo de la esfera celeste utilizada para mostrar el movimiento aparente de las estrellas alrededor de la Tierra o del Sol. La esfera armilar fue inventada por Eratóstenes alrededor del 255 a. C. Fotografía tomada en el observatorio de la Montaña Púrpura, Nankín, China

La primera referencia clara sobre la Astrología en Roma, viene del orador Catón el Viejo (234-149 a. C.), quien en el 160 a. C. advirtió a les capataces agrícolas de no consultar a los pueblos caldeos​ a quienes describió como «observadores de estrellas».​ Babilonia —conocida también como Caldea— fue tan identificada con la Astrología que entre los imperios griego y los romano la expresión «sabiduría caldea» se convirtió en sinónimo de Adivinación mediante la observación de los planetas y las estrellas.​ El poeta y satírico romano Décimo Junio Juvenal del siglo II, se quejó de la permanente influencia de la cultura caldea, diciendo «[…] Pero en los caldeos será mayor la confianza: todo cuanto diga un astrólogo creerán que ha sido traído de la fuente de Ammón, […]».​Uno de los primeros astrólogos que llevó la astrología hermética a Roma fue el gramático de la lengua griega, de la lengua egipcia y comentarista literario egipcio Trasilo de Mendes (c. Segunda mitad del siglo I a. C.-Primera mitad del siglo I), astrólogo del emperador Tiberio ​ (42 a. C.-37 d. C.), quien fue le primer en tener una persona dedicada a la Astrología en su corte,​ aunque su predecesor el césar Augusto (63 a. C.-14 d. C.) se apoyó en la Astrología para legitimar sus derechos imperiales.​

Medioevo

India

Intento para representar la cosmología de los Puranas y el monte Meru

Intento para representar la Cosmología de los Puranas y el monte Meru. Procedencia y fecha exactas desconocidas, aproximadamente de 1850. Grabado en acero, pintado a mano en tiempos modernos

Los principales textos sobre los que se basa la Astrología clásica de la India son las primeras recopilaciones medievales, especialmente la Brihat Parashara Hora Sastra (AITS: Bṛhat Parāśara Horā Śāstra) y la Saravali (AITS: Sārāvalī), esta última fue escrita por Kalyanavarman (AITS: Kalyāṇavarman). La Hora Sastra es una obra compuesta de 71 capítulos, de los cuales la primera parte, capítulos 1 a 51, data entre el siglo VI hasta principios del VII; y la segunda parte, capítulos 52 a 71, data del siglo VIII en adelante. Igualmente la Saravali puede fecharse alrededor del año 800 d. C.​ Las traducciones al inglés de estos textos fueron publicadas por N. N. Krishna Rau y V. B. Choudhari en 1963 y 1961, respectivamente.

 

Mundo musulmán

Qanbar Ali Shirazi Naqqash, ¿durante el sultanato mameluco de Egipto?Qanbar Ali Shirazi Naqqash, ¿durante el sultanato mameluco de Egipto? En la parte central se aprecia el signo de Leo asociado con el Sol como planeta dominante, el segundo decanato se muestra bajo la influencia de Júpiter. En las viñetas están representados los planetas de las cinco secciones del signo: Saturno es el hombre negro barbado apoyado en una rodilla, no lleva camisa y porta un hacha. Mercurio es simbolizado por un escriba con un códice abierto en la mano. Júpiter es representado como un hombre de ley con turbante sentado con las piernas cruzadas. Venus es la música que toca el laúd. Marte es el guerrero con casco que sostiene en una mano una espada en lo alto y en la otra una cabeza.
Tras la conquista de Alejandría por los pueblos árabes en el siglo VII y la fundación del califato abasí en siglo VIII, la Astrología fue estudiada por la erudicción árabe. El segundo califa abasí Al-Mansur (712-775), fundó la ciudad de Bagdad para que fuese un centro de aprendizaje, incluyendo en su diseño una biblioteca de traducciones que fue conocida como la «Casa de la sabiduría» (en árabe en árabe, بيت الحكمة /Bayt al-Hikmah/), que fue la encargada de seguir desarrollando la herencia cultural y promovió ampliamente la traducción de los textos astrológicos helenísticos al árabe preclásico y al persa medio. Entre las primeras primeras personas dedicadas a las traducciones se incluyen a Mashallah ibn Athari, que ayudó a elegir el momento propicio para la fundación de Bagdad,​ y a Sahl ibn Bishr, también conocido como «Zael», cuyos textos tuvieron directa influencia sobre la Astrología europea posterior como con Guido Bonatti del siglo XIII y William Lilly del siglo XVII.​ Los conocimientos habidos en los textos árabes, llegaron a Europa gracias a las traducciones al latín en el siglo xii. Estos saberes fueron uno de los impulsores del Renacimiento europeo.

Europa

Astrolabio planisférico con inscripciones en latín y árabe y con inscripciones posteriores en hebreo y en castellano

Astrolabio planisférico con inscripciones en latín y árabe y con inscripciones posteriores en hebreo y en castellano. Siglo xiv. Museo Aga Khan, Toronto, Ontario, Canadá

El primer libro astrológico publicado en Europa fue el Liber Mundi Planetis et Climatibus (Libro de los planetas y regiones del mundo), que apareció entre el 1010 y el 1027, y que pudo haber sido escrito por Gerberto de Aurillac (c. 945-1003), papa Silvestre II.​ El Tetrabiblos de Claudio Ptolomeo fue traducido al latín por Platón de Tívoli en 1138.​ El teólogo dominico Tomás de Aquino (1224 o 1225-1274) siguió la propuesta aristotélica de que las estrellas gobiernan el imperfecto cuerpo «sublunar», en un intento por conciliar la Astrología con el Cristianismo que afirmaba que Dios gobierna el alma.​ Se dice que el matemático, astrónomo, astrólogo y médico italiano del siglo xiii, Campano de Novara (1220-1296), fue quien ideó el sistema de las casas astrológicas que divide la prima vertical en «casas», todas ellas en arcos iguales de 30°,​ aunque este sistema ya estaba siendo utilizado en el Oriente.​ El astrónomo del siglo xiii Guido Bonatti escribió el Liber Astronomicus (Libro astronómico), del cual Enrique VII de Inglaterra era propietario de una copia hacia finales del siglo XV.​

En la cántica del Paraíso, que es la parte final del poema medieval la Divina Comedia, el poeta italiano Dante Alighieri hace referencia a los planetas astrológicos con lujo de detalles,​ aunque adaptando la Astrología tradicional a su punto de vista del Cristianismo. Por ejemplo: usa el pensamiento astrológico en sus profecías sobre la reforma a la cristiandad.​

 

Renacimiento

Rodolphi Goclenii Iun D.

Rodolphi Goclenii Iun D.: «Uranoscopía, quiroscopía y metaposcopía, es decir, lectura del cielo y su esfera celeste con sus estrellas, lectura de las líneas de las manos y la reciente lectura de las líneas de la frente. Los experimentos eruditos y bien instruidos dan testimonio y demuestran que no es impío ni supersticioso usar la adivinación de las estrellas, las lecturas de las líneas de las manos y las de la frente para dar cuenta de las enfermedades que aquejan a los dolientes.», aula Isenburgic de Medicina ordinaria (1603). Horóscopo; xilografía sobre papel; fototeca alemana, Dresde, Sajonia, Alemania

La erudicción del Renacimiento a menudo practicaba la Astrología. Gerolamo Cardano (1501-1576) levantó el Horóscopo del rey Eduardo VI de Inglaterra (1537-1553); a su vez John Dee (1527-1608 o 1609) fue el Astrólogo personal de Isabel I de Inglaterra (1533-1603). En 1566, Catalina de Médici (1519-1589) le pagó a Nostradamus (1503-1566) para que verificase la predicción hecha por su consultor astrológico el obispo Luca Gaurico (1475-1558), sobre la muerte de su esposo el rey Enrique II de Francia (1519-1559). Las principales personas dedicadas a la Astronomía que fungían como astrólogues para las cortes reales incluyen a Tycho Brahe (1546-1601) para la corte real de Dinamarca, Johannes Kepler (1571-1630) para la familia Habsburgo y Galileo Galilei (1564-1642) para el linaje Médici. El astrónomo y astrólogo espiritual Giordano Bruno (1548-1600) fue quemado en la hoguera en Roma en 1600 acusado de herejía;​ el fundamento procesal se basó en varios puntos, entre los que se encuentran: «Decir que existen múltiples mundos; tener opiniones favorables sobre la metempsicosis y sobre la transmigración del espíritu en otros seres humanos después de la muerte; y por ocuparse en asuntos de magia y adivinación».​ La distinción entre Astrología y Astronomía no era completamente clara en este tiempo. Con frecuencia, los avances en Astronomía se debían al deseo de mejorar la exactitud de la Astrología.​Durante la época isabelina en Inglaterra fueron muy populares las efemérides que contienen complejos cálculos astrológicos y astronómicos; y los almanaques, que interpretaban los acontecimientos celestes para su uso en Medicina y para la elección de los momentos propicios para el sembradío.​ En 1597, el matemático y médico inglés Thomas Hood (1799-1845), fabricó un conjunto de instrumentos de papel que utilizó para superponer las órbitas de los cuerpos celestes, dichos instrumentos permitían a los estudiantes conocer las relaciones de las estrellas fijas o constelaciones con el medio cielo y las doce casas astrológicas.​ Las herramientas de Hood también ilustran, con fines pedagógicos, las relaciones entre los signos del Zodiaco, los planetas y las partes del cuerpo humano gobernadas por planetas y signos.​​ Si bien, la presentación de Hood fue innovadora, su información astrológica era en gran medida la ya conocida, la cual fue o bien tomada del disco astrológico de Gerardus Mercator (1512-1594) que este último elaboró en 1551, o bien de una fuente utilizada por Mercator.​​

En Inglaterra la Astrología alcanzó su cenit en el siglo XVII.​ Las personas dedicadas a la Astrología eran la teoría, la investigación y la ingeniería de la sociedad, también daban asesoramiento personal a cada monarca. Entre otras cosas, aconsejaban sobre el mejor momento para hacer un viaje o recoger la cosecha, diagnosticaban enfermedades físicas o mentales y hacían prescripciones médicas; y predecían desastres naturales. Todo esto se sustentaba en un sistema en el que el Todo —la gente, el mundo, el universo— está interconectado. La Astrología coexistió tranquilamente con la Religión, la Magia y la ciencia.​

 

Ilustración y Edad Moderna

El cielo estrellado, óleo sobre panel; Matthijs Röling (1989)

El cielo estrellado, óleo sobre panel; Matthijs Röling (1989), Café de Eenhoorn, Ámsterdam, Países Bajos

La Astrología fue considerada por pensadores de la Ilustración como el ejemplo arquetípico de la superstición, la creencia en fuerzas ocultas y superiores.​ Para estas personas, la lucha contra la Astrología parecía ser una batalla general, así como un compromiso político con el secularismo y el racionalismo en contra del oscurantismo. Paradójicamente, los argumentos críticos contra la Astrología parecen más retóricos que lógicos, en lugar de un enfoque razonado; toda vez que fueron utilizados principalmente argumentos polémicos como los de Voltaire (1694-1778) «La superstición es a la religión lo que la astrología es a la astronomía: la hija loca de una madre muy sabia» o de autoridades como los encontrados en la enciclopedia de Denis Diderot (1713-1784) en su artículo sobre la Astrología en el que se lee «Hoy en día, el título de astrólogo se ha vuelto tan ridículo que solo la gente común, añade un poco de credibilidad a las predicciones de un almanaque».

Es en el racionalismo triunfante de finales del siglo XVIII, cuando se da el divorcio definitivo entre la Astronomía y la Astrología. En Francia, la Astrología se limitó a círculos esotéricos clandestinos como espiritistas, cabalistas, teósofos y otros.​ En el Imperio británico, su estado evolucionó con el teósofo Alan Leo (1860-1917), quien realizó un análisis más categórico para las predicciones, basándose en que el carácter forja el destino.​

En el siglo XX, la Astrología pasó por un renacimiento popular como parte del Espiritualismo y más tarde, como parte de la filosofía de la Nueva era y a través de almanaques, revistas y programas de radio y televisión.​ Las nuevas versiones incorporan afirmaciones sobre los valores simbólicos de los planetas que orbitan más allá de Saturno y de los asteroides, así como nuevas teorías, como la Astrología estadística.​ A principios de este siglo, la Astrología reaparece en el campo científico a través de la psicología profunda desarrollada por Carl Gustav Jung (1875-1961),​​ durante su exploración de los símbolos antiguos, dijo descubrir una fuerte relación entre la Astrología y la Psicología:

Lo que es sorprendente es que realmente había una curiosa coincidencia entre los hechos astrológicos y los hechos psicológicos, por lo que podemos aislar un momento en el tiempo a partir de las características de un individuo y, también, podemos deducir sus características en un momento dado en el tiempo. —Carl Jung

Principios y práctica

La Astrología es un lenguaje simbólico, una forma de arte, una ciencia y un método de adivinación.​  Aunque la mayoría de los sistemas culturales con raíces comunes, comparten las filosofías antiguas astrológicas que influyeron en unos y en otros; muchos tienen metodologías únicas que difieren de las desarrolladas en Occidente. Tales sistemas incluyen la Astrología hindú, conocida también como Astrología india y en tiempos modernos se le refiere como Astrología védica; y la Astrología china. Estas dos últimas civilizaciones han influido en la historia cultural del mundo.

 

Occidental

Ejemplo de carta natal con el cuadro de posiciones planetarias y el de aspectos

Ejemplo de Carta natal con el cuadro de posiciones planetarias y el de aspectos

La Astrología occidental clásica es el estudio de los efectos de los cuerpos celestes como el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno; las estrellas fijas y algunas veces los nodos lunares en relación con el mundo «sublunar». Presupone un universo geocéntrico y finito. La influencia de los cuerpos celestes es diversamente considerada como el absoluto determinante de todos los movimientos de los cuatro elementos «sublunares», que la física aristotélica acepta como base para la descripción de esta influencia —sobre los cuatro humores—, algo modificada por los conceptos neoplatónicos. Tal influencia puede ser direccional, es decir, que las tendencias pueden ser cambiadas por las futuras influencias astrales o por la intervención de un ente sobrenatural, por lo general el hecho de preguntar o consultar a una persona dedicada a la Astrología o al sacerdocio. También puede ser meramente indicativa de la voluntad divina. Así definida, la Astrología occidental no pudo haber existido antes de la época helenística y, desde luego, no es la misma que la babilónica, la egipcia o la hindú.​

Horóscopo que muestra las posiciones planetarias y sus aspectos para el inicio del tercer milenio en São Paulo, estado de São Paulo, Brasil

Horóscopo que muestra las posiciones planetarias y sus aspectos para el inicio del tercer milenio en São Paulo, estado de São Paulo, Brasil

Los movimientos de los cuerpos celestes son analizados por su desplazamiento a través de los signos del Zodiaco, el cual consiste en doce divisiones espaciales de la eclíptica; y por sus aspectos, que son las relaciones angulares entre estos cuerpos celestes. También se estudia su ubicación en alguna casa astrológica, que son las doce divisiones espaciales del cielo.​ La imagen que se tiene de la Astrología en tiempos modernos, se deriva de la que hacen los medios masivos de comunicación, que por lo general reducen la Astrología al signo solar, es decir, solo consideran al signo zodiacal en el cual el Sol se encontraba a la fecha de nacimiento de un individuo. Esto solo representa el 8 % del Horóscopo total.​

Visualmente, el Horóscopo es un mapa circular del cielo, llamado técnicamente radix, con la tierra en el centro que expresa el conjunto de relaciones para la hora y lugar en que tuvo lugar el evento elegido. Estas relaciones contemplan los «siete planetas», los doce signos del zodiaco y las doce casas, que indican tendencias hacia la guerra o el amor, entre otras. En el momento elegido y observados desde el lugar indicado, cada planeta estará en un signo y en una casa en particular, creándose así dos tipos de relación.​ Un tercer tipo de relación se establece por el aspecto entre planetas en donde, por ejemplo, dos planetas que se encuentran en una distancia angular de 120° están en trígono que es una relación «armoniosa»; cuando la distancia angular es de 90° se encuentran en cuadratura, el cual es un aspecto «inarmónico».​​ El conjunto de estas relaciones y sus interpretaciones forman «el lenguaje en el que los cielos hablan a los hombres entendidos».​

 

Hindú

Una carta astrológica del manuscrito hindú 341, folio 4a, autor desconocido

Una carta astrológica del manuscrito hindú 341, folio 4a, autor desconocido

El texto védico más temprano de Astronomía es el Vedanga Jyotisha, que es una colección de los pensamientos védicos, la cual más tarde también incluyó a la Astrología hindú.​

La Astrología natal hindú, se originó gracias a la helenística a mediados del siglo III a. C.​​ aunque incorporando las casas lunares hindúes.​ Los nombres de los signos —por ejemplo: para Aries, en griego «Krios», en hindi «Kriya»—, los planetas —por ejemplo: para el Sol, en griego «Helios»», en hindi «Heli»—, y términos astrológicos —como por ejemplo, en griego «apoklima» para la declinación y «sunaphe» para la conjunción planetarias, en hindi «apoklima» y «sunapha»—; y que pueden ser encontrados en los textos del astrónomo, matemático y astrólogo hindú Varaja Mijira (505-587), fueron considerados en 1893 por James Burgess, como evidencia concluyente del origen griego de la Astrología hindú.​ Las técnicas indias también pueden haber sido aumentadas con las de Babilonia.​

 

China y Este asiático

Signos zodiacales de la astrología china

Signos zodiacales de la Astrología china. Medallón suspendido del techo de un templo en Kurashiki, Okayama, Japón

La Astrología china tiene una estrecha relación con la filosofía china —teoría de las tres armonías: cielo, tierra y humano—, también hace uso de conceptos como el Yin y el Yang, las cinco fases, los diez troncos celestiales, las doce ramas terrestres y la unidad de medida shichen (時辰) —una forma de cronometraje utilizada con propósitos religiosos—. El uso temprano de la Astrología en China, se limitó principalmente a la Astrología política, a la observación de fenómenos inusuales, a la identificación de los portentos y a la selección de los días propicios para eventos y decisiones.​

No son utilizadas las constelaciones del Zodiaco occidental ni las del Zodiaco chino; en cambio el cielo es dividido en tres recintos (三垣 pinyin: sān yuán) y veintiocho mansiones (二十八宿 pinyin: èrshíbā xiù) que a su vez están divididas en doce secundarias (十二次 pinyin: Shí’èr cì).​ El Zodiaco chino de doce signos representa doce diferentes tipos de personalidad. Se basa en los ciclos de los años y meses lunares, y los períodos de dos horas del día: el «shichen». El Zodiaco tradicionalmente comienza con el signo de la rata y el ciclo continúa a través de los otros once animales: el buey, el tigre, el conejo, el dragón, la serpiente, el caballo, la cabra, el mono, el gallo, el perro y el cerdo.​ Los complejos sistemas para pronosticar el destino y las predicciones hechas a partir de la fecha y hora de nacimiento, como el «Ziping» y el «Zi Wei Dou Shu» (chino simplificado: 紫微斗数, chino tradicional: 紫微斗數; pinyin: zǐwēidǒushù), todavía son utilizados con regularidad en la Astrología china actual; pero no se sustentan en observaciones directas de las estrellas.​

El Zodiaco coreano es igual al chino; el Zodiaco vietnamita es idéntico a éstos excepto que el segundo animal es el buey de agua en vez del buey y el cuarto animal es el gato en lugar del conejo. Desde 1873, los japoneses celebran el año nuevo el 1 de enero según el calendario gregoriano. El Zodiaco tailandés no inicia con el año nuevo chino, sino que inicia el primer día del quinto mes del calendario lunar tailandés o durante el festival de Songkran, cuya celebración inicia el 13 o el 15 de abril, acorde a la finalidad del uso.​

Impacto cultural

Política y sociedad occidentales

Las estrellas gemelas, (c. 1881). Luis Ricardo Falero

Las estrellas gemelas, (c. 1881). Luis Ricardo Falero. Acuarela sobre papel blanco. Museo Metropolitano de Arte, Nueva York, Estados Unidos de América

En Occidente, a veces el liderazgo político consulta a las personas expertas en Astrología. El escritor y astrólogo Louis de Wohl (1903-1961), brindó sus conocimientos astrológicos a la agencia de inteligencia británica MI5, tras descubrirse que Adolf Hitler basaba sus acciones de acuerdo a la Astrología. La Oficina de Guerra se mostró muy «interesada en conocer lo que los astrólogos de Hitler le estarían diciendo semana tras semana».​ Posteriormente se demostró que Hitler consideraba la Astrología como un «completo disparate».​

En 1953, el filósofo, sociólogo, teórico de música y compositor alemán Theodor Adorno (1903-1969), dirigió un análisis de la columna astrológica de un periódico de Los Ángeles como parte de un proyecto de la cultura de masas en la sociedad capitalista.​ Adorno creía que la Astrología popular, como mecanismo, invariablemente condujo a declaraciones que fomentaban la conformidad y que aquelles columnistas que iban en contra de tal conformidad —desalentando el rendimiento en el trabajo, etcétera—, se arriesgaban a perder su empleo.​ Adorno llegó a la conclusión de que la Astrología era una manifestación a gran escala del irracionalismo sistemático, donde las personas son conducidas, sutilmente, a través de la adulación y vagas generalizaciones para hacerles creer que la autoría de la columna se dirige directamente a ellas.​ Estableció un paralelismo con la frase «opio del pueblo» de Karl Marx, comentando: «el ocultismo es la metafísica de los idiotas».​ Adorno, sin embargo, confundió Astrología con Horóscopo, comparando la ciencia con las generalidades impersonales que se publican en los medios.

A finales de 1960 hubo un auge en el interés por la Astrología. El sociólogo Marcelo Truzzi describió tres niveles de participación de les «creyentes de la Astrología» para dar cuenta de su revivida popularidad pese al descrédito científico. Encontró que la mayoría de les «creyentes de la Astrología» no afirmaron que existiese alguna explicación científica para el poder predictivo. En cambio, aquellas personas que estaban superficialmente involucradas en la Astrología, sabiendo «casi nada» acerca de la «mecánica astrológica», leían las columnas astrológicas de los periódicos, lo que podría ser benéfico para el «manejo de la tensión producida por las ansiedades» y para «un sistema de creencias cognitivas que trasciende la ciencia».​ Quienes se encontraban en un segundo nivel, por lo general eran de les que solicitan que se les confeccione su Horóscopo en una búsqueda de consejos y predicciones. Estas personas eran mucho más jóvenes que las que están en el primer nivel, las cuales podrían beneficiarse del conocimiento del lenguaje astrológico, con el resultado de la capacidad de pertenecer a un grupo coherente y exclusivo. Quienes estaban en el tercer nivel se encontraban altamente involucradas y, por lo general, confeccionaban por sí mismas sus horóscopos. La Astrología proveyó a esta pequeña minoría de «creyentes» de una «visión significativa de su universo y [les dio] una comprensión de su lugar en él».​ Este tercer grupo tomó en serio a la Astrología, posiblemente como un dosel sagrado, mientras que los otros dos grupos la tomaron en broma y con irreverencia.​

La balanza del zodíaco. Luis Ricardo Falero

La balanza del zodíaco. Luis Ricardo Falero. Óleo sobre tabla. Colección privada

Después de que Jonh Hinckley intentó asesinar al entonces presidente estadounidense Ronald Reagan el 30 de marzo de 1981, su esposa la primera dama Nancy Reagan, contrató a la astróloga Joan Quigley para que fuese la astróloga secreta de la Casa Blanca. Sin embargo, el trabajo de Quigley terminó en 1988 cuando salió a la luz pública su función en la Casa Blanca gracias a las memorias de Donald Regan, ex jefe de personal.​

Junto a la lectura del Tarot, la Astrología es uno de los estudios fundamentales del Esoterismo occidental, y como tal ha influido en los sistemas de creencias mágicas como la Wicca o el Hermetismo occidental; ambos movimientos han tomado elementos o han sido influenciados por la tradición esotérica occidental. La psicóloga y antropóloga estadounidense Tanya Luhrmann dijo que «todos los magos saben algo de astrología» haciendo referencia a una tabla de correspondencias en el libro The Spiral Dance (La Danza en Espiral) de la escritora Starhawk. Esta tabla, organizada por planetas, puede ser un ejemplo del saber astrológico estudiado por las personas iniciadas en la Magia.​

El estudio Jóvenes españoles 99 realizado en España en 1999 por la Fundación Santa María y coordinado por el sociólogo Javier Elzo Imas; reveló que el 41 % de las personas encuestadas creía en la Astrología.​

Unas encuestas realizadas en el 2005 y en el 2009 por Gallup solicitadas por el Centro de Investigación Pew; informaron que el 25 % de las personas adultas estadounidenses creían en la Astrología.​​ Según los datos publicados por la Fundación Nacional para la Ciencia en su publicación Science and engineering indicators 2014, puede leerse que «en el 2012, una menor cantidad de estadounidenses rechazaron la astrología, que en años recientes».​ En este estudio se nota que en el 2012 «un poco más de la mitad de los estadounidenses dijeron que la astrología era “nada científica”, mientras que casi dos tercios dieron esta respuesta en el 2010. El porcentaje comparado no había sido tan bajo desde 1983».​

 

India y Japón

En India hay una establecida y generalizada creencia en la Astrología. Se la utiliza comúnmente para la vida diaria, sobre todo en materia de matrimonio y carrera, haciéndose amplio uso de las astrologías electiva, horaria y kármica.​​ Las personas dedicadas a la política de este país también han sido influenciadas por la Astrología.​ Todavía se la considera una rama de los Vedanga.​​ En el 2001, la ciencia y la política india debatieron y criticaron una propuesta para usar dinero del Estado para financiar una investigación astrológica,​ lo que tuvo como consecuencia que las universidades indias adquiriesen el permiso para ofrecer el curso de Astrología védica.​

En febrero de 2011, el Tribunal Superior de Bombay reafirmó la posición de la Astrología en la India al desestimar un caso que desafió su estatus científico.​

En Japón la fuerte creencia en la Astrología ha dado lugar a dramáticos cambios en la tasa de fecundidad y en el número de abortos en los años del Caballo de fuego (Hinoeuma). Los partidarios creen que las mujeres nacidas en años Hinoeuma son incasables y traen mala suerte al padre y al marido. En 1966, el número de nacimientos se redujo en más del 25% pues las familias trataron de evitar el estigma de tener una hija nacida en el año Hinoeuma.​​

 

Literatura y música

Los poetas ingleses John Gower (1330-1408) y Geoffrey Chaucer (1343-1400) del siglo siglo XIV, hicieron referencias a la Astrología en sus obras; de las que pueden mencionarse: Confessio Amantis de Gower y Los cuentos de Canterbury de Chaucer.​ Chaucer hizo comentarios explícitos sobre Astrología en su Tratado sobre el astrolabio, demostrando conocimiento profundo en un área: la Astrología judicial, pues da cuenta de cómo calcular el signo ascendente.​

En el siglo XV, en la literatura inglesa las referencias a la Astrología pasaron a ser símiles de «cuestión de proceso temporal».​

En el siglo siglo XVI, la obra de John Lyly (1554-1606) La mujer en la Luna (1597), está motivada en su totalidad en la Astrología,​ mientras que Christopher Marlowe (1564-1593) hace referencias astrológicas en sus obras La trágica historia del doctor Fausto y Tamburlaine (ambos c. 1590),​ y sir Philip Sidney (1554-1586) hace referencia a la Astrología, al menos cuatro veces, en su romance La condesa de la arcadia del Pembroke (c. 1580).​ Edmund Spenser (1552 o 1553-1599) utiliza la Astrología tanto decorativa como casualmente en su poesía, revelando «[…] sin lugar a dudas un interés permanente en la técnica, un interés compartido por un gran número de sus contemporáneos».​ La obra de George Chapman (1559-1634), La conspiración y tragedia de Carlos, duque de Byron (1608), utiliza, igualmente, a la astrología como un mecanismo casual en el drama.​ La actitud de William Shakespeare (c. 1564-1616) hacia la Astrología no es clara, pues cuenta con referencias contradictorias en obras de teatro, entre las que se encuentran: El rey LearAntonio y Cleopatra y Ricardo II.​ Shakespeare estaba familiarizado con la Astrología e hizo uso de su conocimiento astrológico en casi todas las obras que escribió,​ mostrando conocimientos básicos del tema para su audiencia comercial.​ Fuera del teatro, el médico y místico Robert Fludd (1574-1637) practicó la Astrología, al igual que el curandero Simon Forman.​ En la Inglaterra isabelina, «la opinión habitual sobre la astrología… [fue] que es la más útil de las ciencias».​

The Planets. Suite de siete movimientos por Gustav Holst. Arreglo para banda sinfónica, interpretado por la Banda musical de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos


Mars, the bringer of war
Venus, the bringer of peace
Mercury, the winged messenger
Jupiter, the bringer of jollity
Uranus, the magician
La pieza musical más famosa influenciada por la Astrología es la suite orquestal The Planets (Los Planetas), escrita por el compositor británico Gustav Holst (1874-1934), que fue estrenada en 1918. El tema central de esta pieza musical se basa en la simbología astrológica de los planetas.​ Cada uno de los siete movimientos de la suite se enfoca en un planeta diferente, aunque los movimientos no están en el orden planetario partiendo desde el sol. El compositor Colin Matthews (1946), escribió un octavo movimiento titulado Pluto, the renewer (Plutón, el renovador), estrenado en el 2000. En 1937, el también compositor británico Constant Lambert (1905-1951) escribió un ballet sobre el tema astrológico llamado Horoscope (Horóscopo).​ En 1974 el compositor neozelandés Edwin Carr (1926-2003) escribió su obra The twelve signs: an astrological entertainment (Los doce signos: un entretenimiento astrológico), para orquesta sin cuerdas.​

Etimología

La palabra Astrología proviene del latín astrologĭa /astrologuía/ y esta del griego ἀστρολογία /astrologuía/.​ Está compuesta por las palabras άστρον /ástron/ ‘estrellas’, que a su vez viene de ἀστῆρ /astḗr/ ‘estrella’, ‘constelación’, y λόγος /lógos/ ‘compendio’, ‘tratado’, ‘discurso’; en este caso su significado se relaciona más con «discurso», pues λογία /loguía/ es un sufijo que denota, en general, disciplina o material de enseñanza.​

El lexema ἀστῆρ /astḗr/ está vinculado con las raíces protoindoeuropeas *ster~/*~stel (sust.) ‘estrella’ presente en la palabra castiza «estrella» que llega desde la latina «stella». También puede vérsele en: Astronomía, asteroide, asterisco, desastre, desastroso y muchas otras.

El lexema ~λογία /”>logíā/ viene de λόγος /lógos/ ‘palabra’, ‘expresión’ y está vinculado a la raíz indoeuropea *leg~ ‘coger’, ‘escoger’, más el lexema ~ία /~íā/ ‘acción’, ‘cualidad’. Este vocablo pasó a significar «discurso» y después «tratado» y «ciencia». Puede vérsela en: biología, cardiología, dermatología, enología, meteorología, metodología y muchas más.​

Etimológicamente hablando la Astrología es «el discurso sobre las estrellas», que se centra en mayor medida en el Sol, la Luna y los planetas del sistema solar y, en menor medida, en las estrellas; como por ejemplo: Espiga, Antares y Regulus, y en galaxias como Andrómeda.

Primera edición en griego del Tetrabiblos de Ptolomeo, publicada en Núremberg, Baviera, Alemania en 1535

Primera edición en griego del Tetrabiblos de Ptolomeo, publicada en Núremberg, Baviera, Alemania en 1535. En la foto la primera página del primer capítulo

Ptolomeo y Astronomía (1503); grabado en madera de Gregor Reisch

Ptolomeo y Astronomía (1503); grabado en madera de Gregor Reisch. Tomado de su libro Margarita philosophica. Friburgo de Brisgovia, Baden-Wurtemberg, Alemania

Si quieres leer más…

Bibliografía recomendada

“Un médico sin conocimientos de astrología no puede considerarse a sí mismo un médico” Hipócrates

“La astrología es “un complemento, una aliada, de la astronomía”. Johannes Kepler

“No practicaré la adivinación ni la predicción para satisfacer los mórbidos anhelos de los curiosos, ni buscaré asombrar, ni jugar con la credibilidad ajena, sino que satisfaré consultas sólo a quienes tengan un problema sobre el cual saben que necesitan ayuda, buscándola ansiosamente […]” Hipócrates

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