La radiestesia o rabdomancia es la actividad que se basa en que los estímulos eléctricos, electromagnéticos, magnetismos y radiaciones de un cuerpo emisor pueden ser percibidos y, en ocasiones, manejados por una persona por medio de artefactos sencillos mantenidos en suspensión inestable como un péndulo, varillas “L” o una horquilla que amplifican la capacidad de magnetorrecepción del ser humano.

Historia

Zahoríes

Grabado aludiendo a la radiestesia

Grabado aludiendo a la radiestesia

Una persona zahorí, a veces llamada radiestesista o rabdomante, es alguien que puede detectar cambios del electromagnetismo a través del movimiento espontáneo de dispositivos simples sostenidos por sus manos, normalmente una varilla de madera o metal en forma de “Y” ó “L” o un péndulo. Les zahoríes son capaces de detectar la existencia de flujos magnéticos o líneas ley, corrientes de agua, vetas de minerales, lagos subterráneos, etc. a cualquier profundidad.

Antecedentes

La radiestesia en su variante tradicional de búsqueda de aguas subterráneas es una práctica llevada a cabo desde hace al menos 4500 años. Ha sido ampliamente practicada desde tiempos remotos, a falta de conocimiento geológico o de instrumental científico, si bien hoy día sigue teniendo amplio uso en zonas rurales.

Intentos de explicación

Los primeros intentos de explicación científica se basaban en la noción de que las varillas de zahorí eran físicamente afectadas por emanaciones de las sustancias de interés. Por ejemplo, William Pryce en su Mineralogia Cornubiensis de 1778.

Existe una corriente dentro de quienes practican la Radiestesia, que interpretan que el instrumento usado por la persona zahorí no tiene energía propia, sino que amplifica pequeños movimientos inconscientes de las manos, efecto conocido como efecto ideomotor. Esto haría de la varilla un instrumento de expresión de conocimiento o percepción subconsciente de le adivine.

Algunes autores afirman que el ser humano podría ser sensible a pequeños gradientes del campo magnético terrestre.

El zahorismo, tal y como se practica hoy en día parece haberse originado en Alemania durante el siglo XV para encontrar metales. Ya en 1518 Martín Lutero la citaba como una violación del primer mandamiento, al considerarlo un acto de brujería en su obra Decem praecepta. En la edición de 1550 de la Cosmographia de Sebastian Münster aparece un grabado de un zahorí con una varilla en Y en unas extracciones mineras. En 1556, Georgius Agricola realiza una detallada descripción del zahorismo para la búsqueda de metales.

En 1662, el jesuita Gaspar Schott afirmó que la práctica era una superstición, e incluso satánica, aunque posteriormente diría que no estaba seguro de que el diablo fuera siempre el que movía la varita.

El uso de varas o ramas para la localización ha sido un elemento popular de las creencias populares de principios del siglo XIX en Nueva Inglaterra. Los primeros líderes mormones, religión surgida en esa época, participaron de esas creencias. Así, Oliver Cowdery, escriba del Libro de Mormón y uno de los doce apóstoles de la Iglesia Mormona, usó una varilla para practicar la adivinación.

El término radiestesia aparece en inglés por primera vez en los años treinta, proveniente del francés radiésthesie creado hacia el año 1890 por el abad Alexis Bouly quien fundaría la Sociedad de Amigos de la Radiestesia.

La realidad es que el ser humano es sensible a pequeños gradientes del campo magnético terrestre.

Práctica

Técnica

Vara en forma de Y

Vara en forma de Y

Quien practica la radiestesia emplea una varilla vegetal o metálica o bien un péndulo, que les sirve de estímulo para percibir el lugar indicado. No obstante algunas radiestesistas utilizan otro tipo de equipos, o no se sirven de ninguno.

Quienes hacen uso de la horquilla de árbol, preferentemente avellano común o sauce, la sostienen con las dos manos y en una postura determinada (ver ilustración) mientras recorre el terreno a explorar, hasta que su movimiento indique la presencia buscada.

Usos

La radiestesia practicada con péndulo es una técnica de medicina alternativa que sirve para el diagnóstico y está muy relacionada con los campos descritos por la acupuntura. Una utilidad conocida de la radiestesia, quizá la de más larga tradición, es la realizada por las personas denominadas zahoríes, que son capaces de encontrar los sitios más favorables para la excavación de pozos, donde el nivel freático es más accesible, por medio de estas técnicas.

Los usos de la radiestesia son muchos:

  • diagnosticar enfermedades,
  • obtener medidas exactas,
  • encontrar agua,
  • encontrar minerales,
  • inventariar recursos naturales,
  • predecir estados actuales o futuros de la materia viva,
  • encontrar objetos perdidos,
  • ubicar puntos de radiación de energía,
  • encontrar personas, etc.
  • adivinar números y combinaciones.

Etimología

Radiestesia” es un neologismo construido a partir de dos términos: el latino radium: ‘radiación’ y el griego aesthesia: ‘percepción por los sentidos’ o ‘capacidad de sentir’ (de aesthesis: ‘percepción’).

La palabra “rabdomancia” proviene del griego rhabdos: ‘vara’ y manteia: ‘adivinación’. Este término fue acuñado en 1785.

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Bibliografía recomendada

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